Una vez más, quieren desahuciar a nuestra compañeroa Liliana en plena segunda ola de la covid-19, no sólo conculcando su derecho a una vivienda digna sino que además, poniendo en riesgo su salud.
Nani se enfrenta a una posible condena de que puede ir de 1 a 4 años de prisión por haber acudido a parar el desahucio de un matrimonio alcalaíno.
Blissfield Invest quieren desahuciar a Georgina, que perdió trabajo tras la muerte de su madre, y a su hijo de 11 años. Habrían de ser los dirigentes de las instituciones los que se vieran en la situación de poder quedarse en la calle y que corriera en riesgo su salud.
Neli sufre otro intento de desahucio con el golpe que esto implica para su salud, pues seremos las compañeras de la PAH y las vecinas las que tendremos que parar de nuevo su desahucio.
Arturo y su pareja, que está embarazada, llevan viviendo 3 años AVS y les quieren desahuciar Si ya es intolerable que una familia se quede en la calle, en plena crisis sanitaria, es un atentado contra su salud.
La pérdida de Bankia a manos privadas es una mala noticia para el interés general, liquidando la posibilidad de una banca pública sana y entregando a Caixabank una posición estratégica.
La Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) quiere desahuciar a Nerea, embarazada de 7 meses, que vive con su marido y su hija de 3 años, en pleno rebrote de la Covid-19.
Kajol estuvo tres años pagando puntualmente su alquiler a una persona que resultó no ser el propietario del piso. Ahora Bankia quiere desahuciar a Kajol y a su familia de cuatro miembros, dos de los cuales trabajan pero ni juntos los sueldos da para llegar a fin de mes y
De nuevo la Agencia de Vivienda Social (AVS, antiguo IVIMA) quiere desahuciar a #AraceliSeQueda, a sus dos hijxs (una de ellas muy enferma) y a su nieta de 12 años.
La Agencia de Vivienda Social (AVS, antiguo IVIMA) quiere desahuciar a Mario y su pareja Ángela embarazada de 8 meses de una gestación de alto riesgo.
El ayuntamiento de Parla y la AVS siguen en su empeño de, en lugar de garantizar el derecho a la vivienda de las personas, arrebatárselo. De nuevo Soukaina y sus dos gemelos de 18 meses sufren la sinrazón de los incompetentes.
SAREB quiere desahuciar a tres vecinas de PAH Vallekas y a sus familias, con una persona recién operada de corazón y tres menores en el edificio.
La AVS vuelve a intentar desahuciar a plena ola de la COVID-19 a Araceli, de 70 años, sus 4 hijos y su nieta de 11 años, incumpliendo el acuerdo de tratar el caso en la Junta de Gobierno de la AVS el 7 de septiembre.
La SAREB (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) quiere echar de su casa a nuestra vecina Diana, su marido y sus dos hijos pequeños.
El fondo Divarian no ve pandemias, nada le importa el poner en peligro la salud de nuestra compañera Consuelo. Esta gente sólo ve sus balances anuales y quiere sacar partido del a especulación inmobiliaria a costa del derecho a la vivienda de esta familia.
Bankia, ese banco que "nos compramos" y cuya participación estatal es del 61% de las acciones, no actúa en absoluto como el bien colectivo que es y quiere desahuciar a Verónica, a su hija pequeña y a su madre con diversidad funcional intelectual en pleno rebrote de la COVID 19.
En pleno rebrote de casos de la Covid-19 y propietarios, jueces, alcaldes y concejales ignorando la salud de las personas que quieren desahuciar. Aurelia es la víctima esta vez. Las compañeras detendremos esta tropelía. Como siempre.
La Agencia de Vivienda Social (AVS, antiguo IVIMA), en plena segunda ola de la COVID-19 quiere desahuciar a Araceli, de 70 años, sus cuatro hijos y su nieta de sólo 11 años tras vivir en dicha vivienda más de 40 años. Nos gobierna gente sin escrúpulos ni vergüenza.
Lanzamos una encuesta para mejorar nuestra defensa colectiva tras los 98 días de Estado de Alarma en los que miles de familias se encuentran sin posibilidad de pagar su renta de alquiler.
Lo tenemos claro: las instituciones de Parla no tienen corazón. Esta vez, las víctimas de esta absoluta deshumanización son Soukaina y sus dos gemelos de 18 meses. No podemos permitir semejante barbaridad.
La AVS, con decenas de viviendas tapiadas, en lugar de otorgarlas, se dedica seguir vaciándolas. Esta vez es Soraya la que sufre la amenaza de quedarse en la calle pero las compañeras de la Asamblea de Vivienda de Carabanchel y del resto de Madrid lo vamos a impedir.