Arturo y su pareja embarazada viven en vilo ante los caprichos de la Agencia de la Vivienda Social (AVS, antiguo IVIMA), en uno de cuyos pisos cerrados por la ineptitud de los responsables de dicha institución llevan viviendo 3 años.
Las niñas y niños de Cañada Real acuden al Ayuntamiento de Madrid a leer sus cartas a los Reyes Magos en las que piden que vuelva la luz a sus hogares.
Ante la ineficacia y el daño que produce el IMV, no queda otra que formarse y organizarse para resistir la extrema pobreza y avanzar hacia más justicia social.
Las vecinas de la Cañada Real siguen reclamando el restablecimiento del suministro eléctrico en la zona debido a los cortes que está llevando a cabo la empresa suministradora, Naturgy.
Tan preocupados de su constitución no estarán cuando pretenden perpetrar los derechos de nuestra compañera Noemi, a una vivienda digna y a la la protección de su salud, recogidos en los artículos 47 y 43 respectivamente de la Constitución Española.
Las redes sociales nos permiten dar visibilidad a nuestras luchas, avanzar en negociaciones y crear grandes campañas de movilización. Debemos aprender a gestionarlas de la forma más eficiente para nuestros fines, por eso traemos este taller donde profundizaremos en la utilidad de las redes para hacer política.
Compañeras de varias PAHs madrileñas nos contarán sus experiencias de negociación.
Mesa redonda entre Relatores Especiales de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales y regionales
4 años y medio de cárcel es lo que le piden a Diego Catriel, un activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), por haber fotografiado desde su ventana el desahucio de una familia en una imagen en la que también aparecían los agentes judiciales.
El fondo buitre Eglefin Investments no ceja en su empeño de querer desahuciar a Johanny y su hija de un año. Su salud y su derecho a una vivienda digna recogido en el artículo 47 de la Constitución Española está por encima de la especulación inmobiliaria.
Las "empresas" de desocupación ilegal proliferan porque hay especuladores que les pagan. Yuri, mientras negociaba un alquiler social, está sufriendo este terrorismo inmobiliario y una de estas mafias han puesto un control de acceso ilegal delante de su vivienda ante la pasividad de las autoridades.
Siguen intentando desahuciar ilegalmente a nuestro compañero Hussain, a su mujer y a sus cuatro hijos de 1, 6, 8 y 10 años, adjudicatarias de una vivienda sociales que Encasa Cibeles ha de devolver.
Tras 42 años pagando el alquiler de su vivienda, quieren desahuciar a Dolores, de 77 años, sin alternativa habitacional.
Entre tantas llamadas al consumo sin freno, apoyemos para que quienes siguen sin luz en la Cañada Real desde hace semanas puedan acceder a este bien básico sin el cual la vida se complica tanto.
El Fondo de Titulización Madrid RMBS II quiere desahuciar a nuestra compañera Zenaida sin alternativa habitacional digna para garantizar su derecho a la vivienda y al de la protección de la salud.
Exigimos que SAREB conceda un alquiler social que Felisa y su familia puedan asumir debido al 61% de patrimonio público
Última oportunidad para que SAREB,o «banco malo», proporcione una alternativa adecuada para Miriam, con una pequeña de 15 meses, engañada al alquilar un piso, haciendo valer su función social debido al 61% de patrimonio público.
Otra vez Coral Homes violentando a las familias en Carabanchel. Lorena vive con su hija y comparte piso con otra familia más. ¿Qué están haciendo la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid y la Agencia de Vivienda Social?
Othman vive de alquiler con sus 8 hijos y no puede seguir pagando la renta a su casero. Exigimos que las instituciones le asignen una vivienda en la que pueda hacer frente a los gastos y cuidar de su familia.
Las violencias machistas que ejerce este sistema patriarcal se manifiestan de diversas maneras y una de ellas son los desalojos forzosos y el abuso económico que sufren muchas mujeres y niñas en defensa por el mantenimiento adecuado de sus viviendas.
Adrián vive desde hace 5 años en un piso de la AVS (Agencia de la Vivienda Social de Madrid, antiguo IVIMA) que jamás ha querido regularizar su situación y ahora quiere desahuciarles a él, a su pareja y a sus dos hijas de 4 años y 2 meses.











