vie 6 noviembre 2020
Basta de represión contra las compañeras que defienden el derecho a una vivienda digna

El viernes 6 de noviembre detuvieron a nuestra compañera Angelines por intentar parar un desahucio ilegal.

Enfrente de su casa se estaba produciendo un desahucio de los llamados silenciosos.
Angelines se presentó rápidamente en el lugar y solicitó la orden de desahucio a los policías personados para ejecutar el desahucio.
Sin esta orden estaban vulnerando el artículo 18.2 de la Constitución Española, ese que reza: “El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en el sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.

En el momento en que Angelines intentó llamar a su abogado tras pedir ser identificada, fue brutalmente inmovilizada y detenida por los policías que hicieron caso omiso a sus avisos acerca de una lesión previa, todo para evitar esa llamada, mientras vejaban con gritos y amenazas a la familia que querían desahuciar y se burlaban del compromiso social de nuestra compañera.

Tras cinco horas de arresto, fue puesta en libertad, citándola el sábado 7 de noviembre a un juicio rápido que el propio juez indicó no aplicaba en este caso.

La policía y cuerpos de seguridad del estado están para protegernos, no para vulnerar las leyes y abusar de su poder.

Este hecho es una nueva demostración de la falta de control que tienen las direcciones de los diferentes los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado sobre ciertos individuos que además tiene presunción de veracidad en sus declaraciones ante la justicia.

¡No podemos quedar impasibles ante un nuevo abuso de poder!

La siguiente es la clara imagen de la unidad fraternal frente a la sinrazón.


La propia Angelines nos cuenta lo sucedido en un hilo en twitter.

Muchas gracias por vuestro apoyo.